Siempre pienso que me habría encantado tener este blog cuando recien llegué a Londres, hace casi 10 años ya. Porque ahora descuento como obvias cosas que me hubieran sorprendido cuando llegué. Seguro sería muy gracioso leer mis pataleadas de entonces.
Me costó un poco acostumbrarme a los modales británicos, a las colas, la correcta polítcia. El sentido del humor brit me encantó desde el principio. Aunque todavía tengo momentos en los que no termino de distinguir cuándo hablan en serio y cuando me están tomando el pelo.
El otro día nos juntamos varias madres del grado de Juanita a tomar café. Mesa enorme. Nueve de la mañana (fundamental la hora: un británico a las nueve de la mañana no se tomó todavía la media docena de pintas que ya digirió a las 9 de la noche. La formalidad matinal casi victoriana dista muchísimo de la sincera expresividad nocturna) . Una de las madres le contó una historia a otra que tenía sentada al lado. Le pareció tan graciosa que me gritó desde su lugar que por favor escuchara lo que le acababan de contar. Instigando así a la pobre mujer a contar el asunto no sólo a mí sino a todas las otras madres que viendo que el tema prometía, dejaron de hablar entre sí inmediatamente y se dispusieron a prestar atención.
Parece ser que una amiga suya tiene un hijo con síndrome de down. Un chico de unos 20 años y pico, al que le encantan las historias de duendes. Entre las responsabilidades del hijo está ir al supermercado todos los días a hacer los mandados. Hace poco lo llamó su madre desde el trabajo para preguntarle que tal le había ido. El hijo repasó la lista en voz alta y confirmó pan, leche, huevos, manteca… “ah! y encontré un duende de verdad!” Su madre no entendió bien a qué se refería pero segura de poder charlarlo cuando volviera a casa, lo despidió y siguió con lo suyo.
Al llegar a casa se dió cuenta de que su hijo tenía la cara arañada y medio sucia, como si hubiera estado en una pelea. Asustada le preguntó qué le había pasado y el, contento, le explicó “fue el duende!”. Cómo duende? Qué duende? “Está acá, lo traje a casa” y la llevó al garage dónde lo había guardado. Ni bien abrió la puerta su madre vió la cara
horrorizada del enano que su hijo habia secuestrado mientras hacía las compras en el super.
No lo podía creer. Una anécdota tan políticamente incorrecta, contada así a las nueve de la mañana, y todas riéndose. Seguro no me hubiera llamado la atención cuando llegué. (Por supuesto preguntamos qué pasó después. El enano presentó cargos).







Ay…
No sé si reírme… (no me reí…) pero la verdad, surrealista la anécdota! Increíble! Y es humor negro bien inglés. Son de esas anécdotas que ves que las cuentan en las películas, no?
Genial (como siempre, bah)
La aneda -sublime- y la pluma: “La formalidad matinal casi victoriana dista muchísimo de la sincera expresividad nocturna”…. y el remate…juaaaaaaaaaaaaaaaaaa!…decirle a un boga de sudam,érica “el enano presentó cargos” es una genialidad total
me estas jodiendo???? se llevó al enano a la casa? me muero!
jajaja
no paro de reirme!
JAAAAAAA Alicia. Claro, vos también hace mucho que vivís acá!
Gracias Compa!
Sí Cami. Se lo llevó a la casa. Imaginate pobre tipo que situación tremenda!!!! Yo tampoco paro de reirme.
Yo lo que me pregunto es: nadie presenció el secuestro? Como puede ser que el chico haya forzado al enano hasta arrastrarlo hasta su casa sin que nadie interviniera?
Genial el relato. Siempre que te leo me dan ganas de leer mas.
la verdad me rei (me estoy riendo) mucho. es decir, lo contaste tan bien! ademas el caso en si es genial. ya me corro porque Adrian lo quiere leer. regreso magistral patala!
Nooo cómo hizo para llevárselo?
cómo va a presentar cargos!??!? a mí cuando tenía 4 un chico con sindrome de down me estroló contra el piso, de ahí mi sutura en la pera.
Por favor, que fuerte, me meo de la risa jajajajjajajjaj pobre enano, que mal lo debe de haber pasado. Como dijeron por ahí, nadie presencio en secuestro? Lo de presentar cargos me parece un poco fuerte, si acaso la madre tendría que hacer algo con su hijo, no se, terapia, o algo para que eso no vuelva a ocurrir. Ya que el que tenga sindrome de down no es una excusa, yo conozco a varios chicos con ese misma enfermedad y no andan secuestrando gente. jejejej
Genial tu blog. Un saludo
Jaaaaaaaaaaaaaa! Buenísimo, pobre enano, y pobre el chico en su inocencia.
Si viene a acá…..va a encontrar muchos duendes para llevarse a su casa.
Sobre todo en la casa de gobierno….
Deeeee niiiindo!
Más que tentada de risa estoy asombrada! Cómo nadie se dio cuenta? Es increíble la situación.
EXCELENTE…ASI SE HABLA MIS QUERIDOS INGLESES; SAQUEMONOS LAS CARETAS! Por algo la inocencia de ese chico hizo ver en esa personita a un duende… por qué disfrazar las verdades más obvias con sinónimos más discriminatorios q la simple realidad???
ESo es lo que yo pienso cuando veo la serie inglesa “EXTRAS”, claro en realidad los ingleses piensan así, pero de repente se disfrazan de una politiquería extrema tan contradictoria no?
juaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa que hijaepu como lo contaste!!
pobre enano, me muero de risa y de ternura a la vez.
Algunas veces le hago leer a Tomi tus escritos porque me parecen muy graciosos. El otro día despues de leer este, se lo mando por mail. Daba mil vueltas y no lo leía, entonces me siento al lado de él y le digo, si no te reís cuando lo leés te regalo 100 pesos. Por supuesto que se puso a leerlo al minuto y perdió los 100 pesos. jaja
jaaaaaaaaaa, qué escena peliculesca. comedia británica of course. buenísima.
Rosarioooooooooooooooooo.
No puedo parar de reir. Me imagino al chaval arrastrando al enano a la fuerza por la calle y metiendolo en el garage.
A mi el humor inglés me encanta.
tengo que admitir que me rei out loud.
El enano presento cargos ?…. se confirma una vez mas que los enanos son todos mala leche
No puedo parar de reirme!!! Que buena historia por favor
q linda inocencia la de los chicos, y que buena anecdota para empezar la semana, saludos
Hola, Patalita, cómo estás? vine a visitarte, hace mucho que no sé nada de ti…
Me morí con la anécdota del enano, plis. Pobre tipo. Yo una vez presencié cómo una señora con síndrome de down procedía a sentarse arriba de un señor muy correcto en misa, después de comulgar. La congregación estalló en risas en el momento más inoportuno… en fin.
Te mando un besoooo!!!!!
Felicitaciones, es la mejor anecdota prestada que he leido.
Si podes averigua como fue el transporte del enano desde el super al garage de la casa.
En el trabajo, me robaste una carcajada que hizo que todos me miren! Genial anécdota…