Archivos para la Categoría 'recuerdos'

Ir con la sonrisa puesta

Ir en bondi mirando por la ventana a la gente que camina como si fuera cualquier día, como si pudieran olvidarlo al día siguiente. Ignorantes los pobres de que uno no, uno no va a olvidar nunca este día. Que no tiene nada en qué parecerse a los demás.

Van con el portafolios en la mano, la bolsa de los mandados, infelicidades que los delatan, que nos demuestran que ellos no, ellos no van a ir hoy al Italpark como nosotros.

Y no es metáfora, aunque vale para otros tantos momentos, es recuerdo literal.

(las fotos no son mías, no andaba pataleando a los diez)

Love story

Una vez leí en un libro que las arianas somos un poco como Scarlet O’Hara, que tenemos enamorados a todos los hombres que hay en 50 kiómetros a la redonda, pero que morimos de amor por ESE que no nos da bola. Un poco exagerado, pero mas o menos así. A mi Icaio tuve que conquistarlo yo y no fue nada fácil.

Lo conocí cuando los dos trabajábamos en una escuela de inglés. Trataba de encontrármelo en los pasillos, de coincidir a la salida, me juntaba en el pub donde se juntaba con los amigos (y yo no era de ir al pub). Cuando lo veía le decía canchereadas que se contradecían con la torpeza de mis actitudes.

Un día le mandé un mensaje de texo: “café?”…

(no me contestó)

al rato le mandé otro: “chocolate caliente?”

(no me contestó)

a los cinco minutos le mandé otro mas: “jugo de naranja?”

(no me contestó)

a los dos minutos le mandé el último: “sentido del humor?”

me contestó: acabo de salir del subte y en un minuto recibí tres invitaciones a tomar algo y una puñalada a mi sentido del humor. (ups, no se me había ocurrido esa posibilidad!)

Un día en el pub después de que me contara que después de su ultimo noviazgo estaba muy tranquilo tratando de no tener ninguna novia por un tiempo le dije “a mi me encantás” (cara de pocker puse). Hicimos de cuenta como que no había pasado nada y a los 15 minutos con actitud de lady me despedí de todos (como quien sabe que jugó su última carta y trata de retirarse con la poca dignidad que le queda) y muy amablemente me acompaño a la puerta. Se despidió con un beso de esos que te hacen escuchar campanitas, te ponen la piel de gallina y sabés que no hay vuelta atrás, que acabás de conocer al amor de tu vida y que no lo vas a dejar escapar.

Parece que fue mutuo.

Al mes nos fuimos a vivir juntos y al año nos casamos.

Chili me pasó este meme (para que contara “mi historia”) y yo se lo paso a Icaio (me interesa saber su versión), Luciano, Morkelik, Compa , Laura, GC y Malagata.

Porteñadas made in UK

Hace un tiempo se nos acercó un tipo mientras estacionábamos la camioneta en el centro de Londres. Tenía un anillo de oro bastante gordito en la mano, no puesto, lo sujetaba entre los dedos y estiraba la mano para mostrárnoslo. “Es de ustedes?” Y miraba para ambos lados, como indicando que lo acababa de encontrar al lado nuestro.   “No, nuestro no”.

Tampoco había otra persona cerca en ese momento. Se le habría caído a alguien, antes de que llegáramos. “Están seguros? Estaba ahí al lado” le mostramos las manos, nuestras alianzas puestas (mas flaquitas)  “Debe valer bastante!” explicó,  es de oro y muy grande” Estuvimos de acuerdo. Pero qué hacer? “Hagamos una cosa, quédenselo ustedes, después de todo estaba al lado de su camioneta, lo pueden vender, a mi denme 10 libras, que necesito cambio ahora y cuando la venden la recuperan y se quedan con la diferencia”. Chanta. Chau. Nací en Buenos Aires, sabés?

La semana pasada, cerca de casa, un otro señor se encontró un anillo en la vereda, al lado nuestro. Le dijimos que no era nuestro y seguimos camino. Nos quedamos imaginándonos la cara que habría puesto de haberle contestado que se lo quedara él, que lo vendiera tranquilo y que nos diera 10 libras por la gauchada.  La próxima agarro y digo eso… habrá próxima?

Opciones

En el secundario tenía una amiga que siempre quería presentarnos a los amigos del novio. Supongo que le gustaba la idea de salir de a cuatro. Venía y te decía: “tengo EL chico para vos, te va a encantar!” y cuando te lo presentaba, ni bien lo veías pensabas “nada que ver, qué te hacés la que sabés”. La culpa también era nuestra, siempre caíamos en la trampa.

El día que me tocó a mí no podía creer que mi amiga nunca me contara que me iban a pasar a buscar en moto. Con lo que las odio. Me aguanté toda la noche en moto de acá para allá, con un chico que no me había encantado. Cuando ya faltaban 10 cuadras para llegar a mi casa (por fin, amanecía ya), chocamos. Sí: accidente. No nos pasó nada. Simple garrón.

Otra del grupo era una colgada, la queríamos un montón, con ella siempre te sentías cómoda, nadie mejor para compartir tardes de fiaca. Y con una capacidad enorme para hacernos reir. De ella, con ella. Sus cuelgues daban para todo.
Un día la primera le dijo a la segunda que tenía EL chico para ella, le iba a encantar. Signo de exclamación. Cuando la pasaron a buscar, salió con su calma de siempre, saludó a todos y empezaron a caminar. Al ratito les pidió que la bancaran, que tenía que ir al baño, y entró en una confitería por la puerta de enfrente, salió por la del costado y se fue a la casa de otra amiga a contarle que nada que ver, que no era el chico para ella, la primera no sabía nada.

Qué me pongo?

Había una vez, hace muchos años, una amiga mía que pensaba qué ponerse antes de ir a una reunión. No una reunión cualquiera, me dijo, una en la que estaba también invitada “la chica que gustaba de su novio”. Obviamente no podía ponerse cualquier cosa. Había planeado dejar bien claro a la vista de todos cuánto más linda era ella que la otra. Durante algunos días no me habló de otra cosa. Incluso la acompañé a elegir modelito a los negocios mas lindos. Nada era lo suficientemente genial.

Hasta que encontró lo que buscaba: una pollera estampada tipo leopardo, con un top negro super sexy, zapatos divinos con un poco de taquito y cartera al tono. Maquillaje sí, pero no mucho, no estaba acostumbrada. Me incomodó verla tan linda cuando estuvo lista. Porque aunque la verdad esa pollera no era mi preferida, no podía dudar que el conjunto le quedaba mejor que nunca. Y mejor que nunca no habría sido jamás la opción que yo hubiera elegido para una salida así.

Y si la otra era una diosa? Y si ni poniéndose lo mejor que hubiera encontrado lograba sentirse vencedora? Convengamos que todo esto es superficial, que la idea no es que tu novio te prefiera por mas linda, claro. Pero mi amiga no podía sacarse esta absurda competencia de la cabeza y a mí no se me ocurría decirle que su novio la quería y que si la prefería a la otra por mas linda mejor perderlo que encontrarlo. No, yo ya me había enredado en ayudarla a encontrar “lo mejor”.

Y en lugar de aconsejarle bien me puse a pensar en qué habría hecho yo en su lugar. Probablemente hubiera optado por un par de jeans y una remera blanca. Cero maquillaje, total nunca me pongo. Entonces, si la otra resultaba una diosa mi excusa habría sido que claro, que con tanta producción cualquiera era una diosa. Yo no porque estaba en jeans, sólo por eso….

Viernes a la noche, en casa (hecha un lío de cajas porque se acerca la mudanza) con mi jean y remera llenos de polvo me acuerdo de aquella vez… y me consuelo.

Paparula

Cuando éramos chicas nos llevaba al colegio el papá de una amiga. Pasaba todas las mañanas por casa con mi amiga y su hermana mayor y nos sumábamos nosotras tres. Me encantaba el viaje. Siempre me gustó que me llevaran en auto. Pero además me encantaba él. Un tipo divertido, que nos hacía reir muchísimo y casi siempre escondida entre sus palabras había una enseñanza.

Para mi todo lo que decía Roberto era el parámetro. Recuerdo que su hija, mi amiga Ale, lo usaba para medir el máximo de lo que las cosas podían ser. Desde un zapato casi tan grande como el de mi papá (o sea gigante) hasta eso me lo dijo mi papá (prueba irrefutable de todo). Yo de acuerdo, lógico.

Y es que creo hoy que era así por cómo nos decía las cosas. Si la casa que alquilaba en verano tenía camas que en lugar de patas se sujetaban con cadenas al techo, el nos decía que había camas colgantes en la habitación, por ejemplo. Nos preparaba el mejor pan frances con manteca y dulce de leche, aunque esto no viene a cuento de nada, pero lo anoto por geniales, inolvidables.

En esos viajes en auto al colegio nunca faltaba el momento en el que Roberto bajaba la ventanilla y gritaba “paparuloooooooo!” a quien estuviera parado en las líneas amarillas, a medio cruzar. Nos alentaba a gritar con él bien fuerte todas “paparulooooooooooooooooo!” . Uno de nuestros juegos preferidos. Nos decía que la persona que se ponía en peligro parándose ahí en medio de una avenida no podía ser nada menos que un paparulo. Y todas estábamos de acuerdo.

Tan de acuerdo que casi nunca me quedo parada ahí. Tan de acuerdo que no hay vez que me pase que no me grite a mí misma “paparulaaaaaaaaaaaaa”. Y casi que tengo que morderme la lengua para no gritárselo a los demás. Como a esta chica ayer.

cimg0968.jpg

Happiness is a warm gun

“She’s not a girl who misses much
Do do do do do do- oh yeah!
She’s well acquainted with the touch of the velvet hand
Like a lizard on a window pane”

No se si es una sobredosis de beatles que nos desayunamos hoy,

o los rayos de sol calentitos que entran por la ventana. Su luz. Las partículas volando ahí…

No se bien qué. Pero estoy en la casa de papi. Y tengo 10 años. Y soy feliz.

—–

Update: estamos en casa, ya terminamos de cenar. Tomamos cafecito. Me llega un mensaje de texto de Papi (hace una hora me había llamado y contado que estaba viendo “king kong”)

Mensaje de Papi: “toy llorando! mataron a king kong.”

Yo: “pobre. yo también lloré cuando lo mataban”

Papi: “El quería a la chica… pero no pudo ser… que lo parió”

Yo: “Ja! Te sentís identificado! Con king kong!”

Papi: “Por bestia o por enamorado?”

Yo: “los músculos?”

Papi: “mirélo eh?… mirélo eh?”

Para él también tenemos 10 años (los dos, él y yo).


Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket

Flickr Photos

de mentirita

Cello

St Pauls

verde agua

comic book movies

More Photos
Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket

ojo conmigo, que agaro y me vendo!


My blog is worth $19,194.36.
How much is your blog worth?