Archivo para 30 septiembre 2007

Sin querer

Viste que a veces me pezcan y bué. Pero este me dió bronca, la foto no se la quería sacar a él, ni lo estaba mirando. El tipo se cruzó ahí. No tenía derecho a odiarme, con esa cara.

achicada

A veces tengo razón. Y a veces pago por las veces que robé..

Vecina amigable

El otro día mientras Icaio acomodaba a las nenas en la camioneta para ir a pasear vi pasar a una vecina empujando un triciclo con su bebé colgando en la espalda. Le pregunté que onda era llevarlo así porque yo estaba planeando comprarme una mochila del estilo. Inmediatamente paró y me explicó en detalle las bondades de la mochila. Tenía una tira que pasaba por su pecho uniendo las dos tiras de los brazos para distribuir mejor el peso. Su hijo iba feliz. Podía hacer las cosas de la casa contenta de tenerlo a upa como él quería.

 Esa no era mi idea en realidad, pero le presté atención, porque si la usaba tanto debía tener mucha experiencia en el tema. Le agradecí mucho la ayuda y empecé a despedirla cuando me dijo: yo vivo en el 136, si querés tocame el timbre cuando quieras y te venís a probar mi mochila a mi casa. Ni loca iba, pero la verdad muy amable, así que le agradecí mucho y le prometí que si necesitaba iría a probarme la mochila a su casa. A lo que me contestó que si en unos días no iba, ella no tenía problema en venir a tocarme el timbre a mí y traerme la mochila para probarla en casa.

Al día siguiente encontré una mochila muy linda por internet y la compré. No tenía la tira esa genial de la de la vecina, pero era de tela, no pesaba nada y además con flores grandotas (hay fotos en flickr, para el que quiera verla). Me olvidé de la vecina amigable, aunque en ningún momento pensé ir a su casa a probarme nada, realmente ya no necesitaba ir.

 Hace unos días me la volví a encontrar. Yo con Catalina colgando en la mochila nueva. Y le sonreí mientras se la mostraba contenta. “Mirá, al final me compré una!”. Ella me devolvió la sonrisa y me dijo: “claro, pero no tiene la tira como la mía”. 

Qué pasa? No hay punto medio?

 Y qué pasaba si yo le contestaba con la misma onda: “claro, pero la tuya pesa más que la mía y además no es linda, como la mía”?

Primera clase

Sí, ya se. Vengo onda mamá y protestona ultimamente. Pero tengo una idea en la cabeza estos días, en plena cuenta regresiva para viajar a Buenos Aires. Sola, en avión, con dos bebés. Y también a propósito de lo que surgió en los comentarios del post anterior.

 Si resutla útil poner un sector familiar aparte en los restaurantes porque los chicos son ruidosos y molestan a los otros clientes… por qué no hacer lo mismo en los aviones? Sobre todo en los vuelos largos.

 Propongo acá deshacernos de la primera clase. Conservar una clase business para que la gente que viaja por negocios pueda gozar de ciertas comodidades (y eso por no ser tan mala. porque la verdad es que todos los asientos en los viajes largos tendrían que ser mas cómodos. realmente parecen asientos de micros de micromar los de la clase economy en los vuelos internacionales!).

 Entonces propongo business como clase lujosa y cara (los yupies y dueños de companías aéreas contentos), una clase economy para todos los demás (un poco mas cómoda que la actual, porfavor) y una clase familiar con mas espacio para que los chicos se puedan mover un poco y se puedan poner todos los paniales, juguetes, comida que hay que llevarles aparte, moises y esas cosas. Que esta clase familiar este separada con algo que aisle el sonido y así evitar que los chicos molesten a los pasajeros sin niños (que tambien tienen derecho a viajar cómodos y sin que nadie los moleste) y que las mamás no tengan que lidiar con caras largas juzgadoras. Y que cueste lo mismo que la economy.

No me parece tan disparatada la idea. Con que una lo haga, mucha gente va a preferir esa línea a otras.

Baños

Si hay algo que me revienta es el temita de encontrar que sólo hay cambiador para bebes en los baños de mujeres.  Como si los papás no salieran nunca con sus bebes y no necesitaran cambiarle el pañal. Es verdad, algunos lugares tienen baños para hombres, para mujeres y otro para “parents” con cambiador para bebés, pero muy pocos.  Aunque claro,  qué me asombro si a veces parás a tomar café en una confiteria solo para aprovechar para ir al baño y no hay! No sabés a quién tirarle el café en la cara de la bronca que te da!

Al final uno tiene que andar por ahí descubriendo qué lugares tienen baño, que además esté limpio, que tengan cambiador, si es posible silla alta para bebé, y además, si son tan amables, que te preparen un rico café.  

Me quedo acá

Ya está, me quedo acá. Me gustó, tiene más cositas. Perdón si les da fiaca moverse.  A partir de ahora me porto bien y me dejo de saltar de blog en blog,  si? Aunque no deja de tener que ver con mi personalidad un poco hiperquinética. Digamos que la actitud pega conmigo.

Estos días estoy con la cabeza hecha un lío. En una semana casi, nos vamos de vacaciones a Buenos Aires. Y viste que antes de viajar te la pasas varios días mas amargado que contento? Bué, amargada no, en realidad, más tirando a preocupada. Se me ocurre que me olvido todo, a cada rato pienso en otra cosa fundamental que no debo dejar de hacer, y a tal punto viene así la mano, que confieso ya haber empezado a preparar la valija. Está ahí, abierta. Entonces por ejemplo veo un babero indispensable y paf, lo tiro adentro.

 Como pusimos en venta la casa y hay que tratar de mantener todo ordenado y estar lo menos posible también por si la vienen a ver, nos la pasamos todo el día afuera. Es gracioso, Londres nunca me recuerda a Buenos Aires. Siempre pienso que se parece mucho a Mar del Plata. A veces hay mucho olor a mar, o rachas de ver mucha gaviota volando por ahí (mezcladas con las palomas). Tambien por las casas hechas de piedra y ladrillo. No se, doy vuelta a una esquina y me siento en la feliz.

Menos en otoño. Cuando empieza el otoño las ojas se ponen rojas y amarillas, la humedad sube un poco, y yo siento olor a cartuchera nueva, a valdosas de la calle mendoza, temperatura para ponerse canadienses y blazer…. y por un ratito estoy en Belgrano yendo a la escuela. Amo el otoño en Londres.

Porque sí

Porque son lindas

Una de mis respuestas favoritas… y me viene bien ahora, por si alguien me pregunta.

Protesta sin foto

Toda la vida me creí que yo no podía cantar el himno nacional. Y no es así. Claro que puedo.
Sólo que siempre las maestras lo hacían mil tonos mas arriba del tono de mi voz, y los demás no parecían tener problema para seguirlas. Me di cuenta hoy, que me pasó algo parecido cuando empezaron a cantar la canción del espantapájaros, la misma que cantamos todas las semanas, pero con una “maestra” nueva que se parecía bastante a las de mi infancia.
La odie por todas aquellas, pero más porque me encanta la canción del espantapajaros. Queria cantar.

A pedido del público: ACA pueden escuchar la canción del espantapájaros. (también está la letra asique la pueden aprender y todo. Pero claro, la chica que la canta no canta muy bien y también varios tonos mas arriba que yo…. Y no, no voy a cantarla yo ni ponerla en video!)


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