Archive for the 'Londres' Category

Si de perseguir se trata…

Yo de autos no entiendo nada. Los miro si me gusta el color. Y así los recuerdo. Reconozco el renault 12, el fititito. Amo un buen escarabajo o un mini. Después nada. Los demás son iguales.

Me acuerdo que en mi época de reportera me tocó hacer equipo con un camarógrafo fanático de autos. De los que van a ver picadas y se gastan el sueldo en alerones y chirimbolos para “mejorar” el auto, de los que prefieren pasar el domingo lavando el suyo, y dedican el 90 por ciento de sus charlas al tema. “Subielita” le decía yo, porque además se creía mil filmando (y para ser justa, no lo hacía mal).

Un día vimos pasar uno de esos con forma de supositorio, rojo, a los pedos por la panamericana. Se puso como loco Subielita, tratando de manejar lo más cerca posible, para no perderlo de vista. Yo pensé que había visto a un amigo adentro, o que iba el mismísimo Fangio manejándolo y lo había reconocido. Nada de eso. Era el auto. El auto le encantaba y por eso lo seguíamos. Le dije que bajara la velocidad, que era peligroso ir así persiguiendo a alguien. Que además era un supositorio horrible, un auto antipático. que cómo podía gusarle así. Jamás olvidaré su cara. Creo que estuvo a punto de empujarme fuera de la camioneta. Por ignorante, por malhablada. “Es una ferrariiiii!!!!” me gritó, en cambio.

Es que yo de autos no entiendo nada. Pero de buen gusto sí. Y me acordé de Subielita cuando me apuré a sacar estas fotos:

(bueno, la primera la saqué yo, la segunda Icaio (yo voy sentada del otro lado de la camioneta)

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Si yo fuera Dios

Si yo fuera Dios y estuviera jugando al memotest con nosotros lo agarraría a este señor y se lo presentaría a la dueña de twitty tweety del post anterior.

Departamento de quejas

Fui a ver cuantas millas tenía y CERO. Ninguna milla. Ehhh, si yo las puse? Nada de nada. Llamé por teléfono al British airways executive club para preguntarles que pasaba y despues de preguntarme hasta cuál era mi helado favorito me dijeron que todo estaba bien, que claro, no tenía ninguna milla.

Pero debería tener! Fui a Argentina en octubre! Fijense por favor. Ya nos fijamos, no puso ninguna milla ma’am. Me acuerdo muy bien el día que las puse porque me quedé un rato haciendo cuentitas y jugando a ver hasta donde podía ir con mis poquitas millas, soñando con los viajes que haría para así poder volver algún día gratis a Buenos Aires.  Imposible no estar segura de haberlas puesto.  Lo siento Mrs Marchi, no hay nada que pueda hacer, desafortunadamente ya pasaron 6 meses y no puedo volverlas a agregar. Yo no quiero que las agreguen otra vez! Solo que corrijan el error de su página web. Hay alguien con quien pueda hablar? Es que no tenemos sistema de supervisor, le corresponde hablar conmigo, perdón por no poder ayudarla.

Resignada le pregunté si al menos tenían un departamento de quejas para descargar mi enojo antes de irme a pasear. Cómo no, ma’am, un minuto por favor. Me atendió una chica, le expliqué lo que había pasado (reservando la descarga y los insultos para cuando me repitiera que no podían ayudarme) , me preguntó la fecha de mi viaje , me dijo que si, que tenía el vuelo, que esperara que iba a ver si podía hablar con alguien que la autorizara a ponerme las millas. No tardó en volver y decirme con tono sonrisa que no había problema, que ya me habían agregado las millas y que iban a figurar en mi cuenta en 7 días hábiles.

La combinación de mi personalidad porteña insitidora y un sistema que funciona me hace bien.

London Underground

Lo que mas extraño de ir a trabajar es mirarle la cara a la gente en el subte. Sobre todo en Londres porque casi nadie habla en las horas pico (no cuento los viernes y sábados a la noche porque ahí son todos amigos aunque no se conozcan y se juntan los vómitos los unos a los otros cuando no patinan sobre ellos)

Hay gente con cara seria que parece enojada, así con los músculos relajados les queda el seño tranquilamente fruncido. Otros dan mas miedo todavía: tienen cara de nada: lo mismo están por reirse o pegarte. Algunos, mis preferidos, piensan en gesto alto y si tenés la suerte de no cruzar mirada hasta podés adivinar en qué están pensando.

Hoy creo que capté a todos. Pero una me pezcó a mí. Me gustaría saber en que grupo me estará clasificando mientras escribe este post en su blog.

East London

No voy muy seguido al este de Londres. Pero me encanta. No es precisamente la parte mas “bonita”, la imagen turística de la ciudad, no está todo impecable. Pero me encanta. Tiene misterio, arte callejero, desprolijidades atractivas, te obliga a prestar atención.

Detalles que no se si son mucha casualidad o de verdad se trata de una desprolijidad bien pensada. Como encontrar un tacho de basura de color rosa, muy coqueto, fuera de un negocio de ropa.

O la gente, solo mirar a la gente tomando algo en la vereda de un pub, es suficiente para encontrar todo lo que en el resto de la ciudad no hay. Tal vez por eso es la zona preferida de los artistas y los estudiantes.

Aunque la verdad, verdad, lo que mas me entusiasma es jugar al veo veo buscando obras de Banksy. La última vez que fui encontré esta de acá abajo. Será? La que está en la pared, entre las cabinas de teléfono y el coso gris. En fin, si no es, me encantó igual!

La biblia junto al consolador

Cuando vivía en Camden veía este edificio, desde lejos, por la ventana. El “dildo”, lo llaman. También se lo ve desde muchos otros puntos, Londres no es una ciudad alta, los cables no cuelgan de edificio en edificio, casi nada tapa la vista de los mas altos desde cualquier punto.

Entonces la city se ve como un escalón más alto, una meseta un paso más arriba de las miles de casitas victorianas, gregorianas que cubren todo lo demás. Londres es grande sobre todo a lo ancho. Y la city llama la atención.

Lo que a mí me gusta es pasear por ahí los Domingos, como hacía a veces en Buenos Aires tranquilita por Reconquista cuando estaba desierta. La city vacía, silenciosa, la parte alta de los edificios viejos toda para mi, para descubrir. El reflejo de lo antiguo en los vidrios espejados de las ventanas de los rascacielos, la biblia junto al calefón. En eso pensé cuando descubrí ayer, parada a unos metros del viejo amigo Dildo (en castellano: consolador/vibrador) que estaba construido al lado de una iglesia.

En eso y en cuánto me gusta redescubrir lo que creo que ya sé.

Cuentitas

Ayer me compré un jean a 10 libras (x6 = 60 pesos)

Pero pagué 8 libras de tren idea y vuelta a Londres (y estaba en oferta, generalmente sale 12 libras) que incluía uso libre de subte y bondi dentro de Londres durante todo el día.

También hice 35 minutos de cola para probarme (4 que me llevé al probador viendo la cola enorme que había para no tener que ir varias veces) y elegir el que mas me gustaba.

Otros 20 minutos de cola para pagar el jean y otras cositas que también compré ( otras 15 libras de cositas que no había ido a comprar pero resultaron de repente indispensables: carterita, pañuelo floreado, vincha, collar, polainas, todo muy importante).

Obviamente paramos a tomar café y croissant (otras 5 libras)

Finalmente volví para hacer los últimos 45 minutos de cola para cambiarlo porque (cómo me pudo haber pasado??!!!) agarré uno un talle más chico!

Conclusión: el próximo jean será un levis de 50 libras comprado en Dorking.

Aunque lo bueno de este es que todo lo compartí con Mamá . Eso también hay que tenerlo en cuenta, pesa mucho en la balanza para el lado positivo.


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